AUDREY
Haber aceptado fue una mala idea, aunque al final Nelly hubiese hecho de todo para hacerme venir con ella a este sitio. Cuando una idea se le mete a la cabeza, no hay nadie que pueda contra ella.
—Audrey, por Dios, deja de quejarte —me reclama Nel mientras entramos al sitio ruidoso —Por una vez piensa en ti y no en el trabajo, la mejor opción fue haberte dado ese respiro, lo necesitabas.
Casi todo el camino me fui quejado, pues lamento haber abandonado mi empleo toda la semana. No me presenté ningún día después de haber llegado a la ciudad, los primeros días recibí llamadas de Maggi y...