Ya era un día antes de la boda de Charly con Frederick, Irene se encontraba guardando todo en su maleta junto a la ropa que llevaría para su niña cuando de la nada recordó aquella noticia que le había dicho Adrián, del solo hecho de imaginarse a este hombre su corazón comenzaba a acelerarse muy rápidamente, realmente no entendía que era lo que estaba sucediendo.
— Nadie más que tú sabes cuánto te gusta este hombre, a pesar de no conocerlo siempre que estás a su lado tu corazón se acelera ¿Por qué no darle una oportunidad? – Pensó está mientras arreglaba su ropa en la maleta.
De la nada...