[SEBASTIEN]
—Esta casa es impresionante...— Comento al ver lo increíblemente grande que es esta propiedad. Dos pisos, una sala donde tranquilamente podrían entrar 50 personas, y me imagino que la cocina debe de ser gigante también.
—Lo es. Es una de las propiedades que mi padre dejo para mi... y como no puedo regresar a mi casa...— Explixa con un tono de melancolía en el fondo.
—Pues, tu padre tenía muy buen gusto. — Comento sin dejar de mirarla.
—¡Pa, ven!— Me pide Rocío y me jala la mano.
《Aun me resulta tan extraño que me llame así... supongo que costara bastante acostumbrarme a eso.》Sigo sus pasos mientras me hace...