No le he dicho nada a mi familia de que estaba regresando a casa, en realidad la única que sabe es Carina, pero ha guardado silencio. —¿Esta es tu casa?— Me pregunta mi hija cuando el taxi nos deja en la entrada.
—De tus abuelos, pero yo vivo aquí con ellos cuando estoy en Málaga.— Explico y ella me mira entrecerrando sus ojos.
—¿Vives con tus padres? — Pregunta como si fuera un pecado y rio.
—Somos una familia muy unida. — Me explico.
Estoy por abrir el portón de entrada, cuando mi celular vibra y al sacarlo del bolsillo y ver la pantalla es un mensaje de Zami.
//Ha...