Audrey Johnson
Caminamos en la playa uno al lado del otro, nunca he sido una mujer que sea de dar cariño abiertamente o en publico, pero sé que a Neith le gustaría, por eso tomo su mano y entrelazo nuestros dedos.
Al principio se sorprende, pero luego, me da un pequeño apretón. Llegamos a un pequeño puesto bastante apartado de la playa, en donde hay un toldo que cubre dos sillas. Hay un balde con hielo y una botella de vino. Al lado hay frutas picadas, chocolate y… lo miro y sonrío, trajo gomitas a la playa. Sabe cuanto me gustan, siempre se acuerda de lo que me agrada.
—¿te...