Audrey Johnson
Nick no quiso cooperar, por mas que le hice preguntas, estaba insufrible y repetía siempre lo mismo: “si no me dejas, el vendrá por todos”. Sé que ese hombre es peligroso, y mis investigadores me lo confirmaron, pero algo debo hacer, esperaré llegar a Miami y si ese hombre pisa mi territorio, estará perdido.
Si me toca dejar a Nick viviendo para siempre allá, pues así será. Todo con tal y esté a salvo.
Ahora vamos en el Jet de mi socio que llegó justo como me lo indicó, cinco horas después. La luna se está asomando por el cielo y se siente extraño regresar a casa y...