Ross Boulfour
Soy un cabrón masoquista, si, sé que debo alejarme de Audrey, de todo lo que ella implica, ¡Carajos! Pero es que no puedo, soy un jodido egoísta, y ahora más que sé que no ha dejado de amarme, que corresponde mis besos, que se derrite bajo mi contacto.
Es que ese beso en su casa fue una delicia, algo que me elevó al cielo aunque la caida fuera terrible, me gustó tocar su piel y tenerla cerca de mi, respirar su aroma y besar esos labios suaves que me vuelven como un desquiciado.
Si, como un maldito desquiciado porque quiero matar con mis manos al imbécil de Neith...