Audrey Johnson
El viaje fue corto como mi encuentro con el idiota que quemó mi casa, me repuse en el camino para no llorar frente a él y demostrarle cuanto me dolió. Cuando el me vio lo que dijo fue: “esto fue por haberme quitado a uno de mis hombres, y no me arrepiento” y con una sonrisa asquerosa en los labios, me dio fuerzas para comportarme como una perra cruel, por lo que respondí: “No me importa, tengo otras cientos de casas, esa la puedo reconstruir, en cambio, tu te vas a podrir en la cárcel” eso hizo que me triunfo creciera porque su sonrisa se le borró.
Por...