Ross Boulfour
Si me dijeran unos años atrás que en mi vida estaría otra mujer, que buscaría conquistarla con cosas que consideraba cursi como flores o chocolates, helados en ocasiones y chuches, creo que les diría que están locos.
Ni siquiera a Alondra la conquisté así, es mas, a ella no la conquisté, la conocí en un bar al que había ido, esa noche me la llevé a un hotel y desde allí no se despegó nunca de mi, luego me acostumbré a su compañía y me agradaba que estuviera para mi.
Nunca me quejé de ella, siempre fue atenta, pero no era de esas mujeres que se entregan al...