Audrey Johnson
Inhalo fuerte para calmar mi ansiedad, tengo muchas ganas de ver a mi niña, la fiesta es a las 4 según la invitación, pero primero pasaré comprarle un kit de cocina para que juguemos luego ambas.
Estoy en New York y la alegría se me siente por los poros. Sara ya está esperándome afuera en el aeropuerto con mi muñeca Steff, a la que suelta y comienza a caminar con pasos lentos y una sonrisa que me derrite el corazón.
Ya mi pequeña tiene un año, tampoco pude estar en estos primeros meses de su vida, su madre me reclamó cuando no pude estar en su fiesta de...