El médico miró a Melissa con una sonrisa tranquilizadora y le dijo:
—Melissa, tus resultados médicos indican que estás bien, pero hay algo más que quiero compartir contigo. Tal parece que ese abdomen inflamado, solo es un pequeño bebé creciendo ahí dentro.
En ese momento, Melissa sintió que el mundo se detenía.
—¿Embarazada?
Una oleada de emociones la invadió y su rostro se encendió con una mezcla de sorpresa y alegría.
—¿Un bebé?
La noticia la hizo sentirse aturdida, como si estuviera flotando en un sueño, y pudo percibir cómo la calidez se extendía por su rostro, sintiendo el ardor de la emoción que la envolvía.
—Sí, un bebé, si...