Giancarlo:
Desde que le mostré ese oso esta rara, de lo que se encontraba radiante como el sol pasó a ser tenue como la luz de una vela a punto de apagarse. Vamos a la caja junto con las cosas que escogimos, prefiero ser yo quien haga la transacción porque ella está distraída viendo unas cosas.
—Señor ¿Con que va a pagar, efectivo o tarjeta? — Me pregunta la dependienta.
—Tarjeta — Contesto sin perder de vista a Antonella que ve unos zapatitos para bebe.
—Ingrese su clave, por favor — Continua, lo hago rápido. — Gracias señor, esto es un regalo para usted y su esposa, es el cuaderno...