Antonella:
La dichosa mudanza duro muy poco a lo mucho y exagerando regrese a la semana a vivir con Giancarlo. Incluso hablo con el dueño y arreglo que Spunky se quedara con nosotros y en cuestión de días consiguió un nuevo inquilino.
Por otro lado esta que se ha vuelto por así decirlo insaciable, quiere aprovechar cualquier momento que estemos solos y en un lugar privado para dejar fluir la pasión. Si cuento las noches junto a las mañanas, termino agotada sin contar las veces que fue algo brusco, la pasión se nos fue de las manos cayendo al suelo. No me quejo porque lo disfruto sin embargo he sentido...