—¿Quién lo envió? – Pregunto.
—De alguien, lo dejare aquí luego lo abriré.— Coloca la caja en la mesa. Me acerco y leo el nombre de su ex esposo. Eso me molesto, como ella aceptaba un regalo de ese hombre.
—Devuélveselo.— Hablo de forma fría y cortante que no le diera opción a protestar.
—¿Qué dices Giancarlo?— Ella se gira.
—Que vallas al correo y se lo envíes de regreso.—Le explico.
—¿Desde cuándo tú decides que tengo que hacer?—Se pone desafiante.
—No voy a permitir que recibas regalos de él, suficiente con que le hallas ido a darle una mano con lo de la bebé pero a que te mande...