—No son tantos además ten en cuenta que son dos y los cambios en mi cuerpo son mayores.— Le doy mi teoría.
—No deberían causarle molestias a su madre. – Me soba la barriga.
—Ellos se portan bien. – Los defiendo junto a una sonrisa para que no preocupe. Él suspira y su mirada me es esquiva por un momento. A pesar de todo las cosas continúan tensas entre los dos. Me siento al frente para tomar su mano no me agrada verlo así.
—Antonella hay algo importante que debo decirte. – Eso no suena muy bien.
—¿Qué ocurre? – Me da miedo.
—Van a tenerme que operarme de la...