Evelyn Peterson
Jack entró a su habitación y me entregó un cambio de ropa doblado. La acepté.
― ¿Tienes hambre? ―negué. ―Tienes que desayunar algo, ¿Qué te parece si hago un poco de avena y fruta picada? ―asentí. Estaba sentada en la orilla de la cama, había dormido con la misma ropa de anoche, solo había podido pegar una hora de sueño, mi cuerpo dolía, como si hubiera hecho mucho ejercicio.
―Orson y Chase vienen…―él presionó sus labios, luego soltó un largo suspiro.
―Debes de descansar, eso ha ordenado el doctor, tienes aun la conmoción de anoche…
Miré las marcas de sus muñecas por la soga, cerré mis ojos y...