—Grayson Thompson, ¿aceptas a Michelle Adams como tu única esposa legalmente casada por siempre jamás? —le preguntó el oficiante de matrimonios en el juzgado.
Los ojos de Grayson recorrieron el pasillo. Miró a su padre y Gerald asintió con una cálida y alentadora sonrisa en su rostro.
El padre de la novia, sin embargo, le lanzó a Grayson una mirada de advertencia. Richard buscó el interior de su chaqueta y sacó levemente la pistola que había escondido allí. No lo expuso por completo, pero fue suficiente para mostrarle a Grayson lo que sucedería si salía corriendo de la boda.
Gotas de sudor aparecieron en la frente de Grayson. Cuando Michelle...