(3 días después)
Me vuelvo a sentir aquella chica que esperaba los viernes para ir a bailar con sus amigas, pero en esta ocasión, lo esperaba para saber qué es lo que Bruno estuvo preparando. Los días de trabajo se me hicieron eternos y no importaba cuanto intentara no pensar en él, siempre aparecía en mi mente dejándome saber que su recuerdo fue, es y será imborrable. Admito que el que me dijera que lo dejo todo por venir detrás de mi le jugo a favor y es que, si eso no es amor, ¿Qué lo es?
«No seas tan tonta, no caigas tan fácil otra vez.» me grita mi...