(Horas más tarde)
Hay un dicho que dice que “la curiosidad mato al gato”, bueno, no sé si fue exactamente la curiosidad lo que me trajo hasta aquí o este amor que siento por él y no consigo matar con nada. Indico a la hostess que el señor Bruno Del Valle me está esperando, y casi como si ella supiera claramente quien es él, me pide que la siga.
El ruido de mis tacones crea una perfecta sinfonía mientras camino moviendo mis caderas de esa manera que sé que puede capturar miradas y mi vestido ajustado color negro se adapta a mis movimientos mientras continúo caminando hasta llegar a una...