Más tarde en la noche, todos regresaron a sus casas, al otro día retomaron los amigos de Hadrien incluido su primo, la compra del resto de accesorios de la ropa de Hadrien para la boda, llegaron a una tienda exclusiva de trajes para novios, buscaron hasta que encontraron unos bien elegantes, fueron a una joyería, compraron mancuernillas de oro, reloj, todo estaba listo ya para la boda, fueron a casa del novio a dejar todo, salieron de nuevo en una enorme algarabía de amigos.
Llegaron a un bar lujoso, entraron, tomaron, festejaron, no estaban muy tomados cuando Rubén dijo
—Hadrien vamos al club con Kristell
—¿Hoy mismo? ¿Estás seguro Rubén?...