Todo estaba preparado para la Luna de Miel, al subir al avión fueron recibidos con premura, ya que era particular Hadrien era el dueño del avión, otra sorpresa para Arlenn, que al enterarse se alegró, estarían solos allí, se presentaron el piloto, el copiloto y Marietta la aeromoza.
Su primera parada sería en Francia, concretamente París, pues deseaban subir a la Torre Eiffel, mientras en el viaje Hadrien besaba a su esposa con pasión, pero ya las caricias se estaban calentando mucho, un botón fue apretado y una especie de pared los encerró y los asientos se unieron formando una especie de cama, Arlenn estaba asombrada con lo que estaba...