Mía se estaba cuestionando si debería aceptar que Ahmed pudiera tener otras esposas, no podía decir que él era el amor de su vida, pero empezaba a sentir algo que iba más allá de una amistad, ese beso no le fue para nada indiferente, le provocó sensaciones extrañas en su interior, ahora entendía cuando su amiga se refería a sentir mariposas en el estómago, al menos eso creyó sentir, cosa que con los besos de Carlo nunca paso.
En su oficina, Ahmed también pensaba en el acuerdo matrimonial, si Mía aceptaba que él tuviera otras esposas, eso sería un claro indicativo de que él no le interesaba, mantenía una pequeña...