Punto de vista de Blake
Las yemas de sus dedos bordearon mis costados, y un ligero escalofrío me hizo removerme por un segundo.
—Hmm… ¿estás especialmente sensible? Eso es nuevo —murmuró y me miró con una sonrisilla traviesa.
Pero en el fondo seguía ese afecto incondicional que recordaba y amaba, que ansiaba… Nadie jamás me había mirado así antes: ni mis padres, ninguna de las chicas con las que salí, ni siquiera Amanda…
Mi corazón fue de Ryan desde el primer momento en el que supe la verdad, en el que tuve claros mis sentimientos.
Mas tuve que callarlo.
Yo era Blake Maier, a fin de cuentas… El hijo de...