Punto de vista de Blake
A pesar de que deseaba que los días fueran rápidos, parecía que iban al paso de una tortuga vieja y arrugada. Hoy apenas era miércoles, y yo ya sentía que había estado fuera de casa por un mes.
Hacía mucho que esta sensación no me pegaba tan fuerte.
Esta noche, por fin, tendría un encuentro más diplomático y formal con los ejecutivos de la sede de Reino Unido de nuestra compañía, y eso incluía a mi flamante hermano, quien ya tenía algo más de un mes por estos lares y, en teoría, debía estar haciendo buenas migas con todos.
Me parecía imposible, pero bueno.
Esa...