Sussan forzó una sonrisa y se acercó al señor Russell y Jane. Cambió su expresión mostrando una más alegre.
—Bienvenidos, me alegra mucho tenerlos aquí —miró a los recién llegados.
—Gracias por la invitación —dijo el señor Russell con una sonrisa, su rostro demostrando el objetivo por el que había venido—. ¡Jeremiah! pensé que no te volvería a ver después de la propuesta que te hice.
Comentó mientras se acercaba para abrazarlo. Jeremiah se tensó y apenas tuvo tiempo de reaccionar cuando los brazos del señor Russell ya se habían alejado de su cuerpo.
—Padre... —susurró Jane mirando con reproche a su padre.
—Tuve que convencer a Jane para que...