—Lamento mucho su pérdida —emitió con pesar, mirándolo a los dos—. Estuve en el funeral... Pero tuve que regresar rápido a casa.
Elliot asintió tímidamente, tratando de aliviar la tensión.
—Descuida, entiendo. Y Gracias.
Nora asintió, de repente se había cernido un silencio entre ellos que ninguno parecía tener intenciones de romper. Miró a Jeremiah de reojo, lucía cansado y desgastado. Su mirada perdida y su rostro demacrado reflejaban el peso del dolor. Una barba incipiente adornaba su apariencia descuidada, otorgándole un aire de descuido y desaliento.
Jeremiah ya no irradiaba la alegría y vitalidad que solían acompañarlo. Su semblante triste y apagado revelaba el peso de su pasado y...