Fénix rugiendo observaba cómo su familia se alejaba, la rabia la quemaba en su interior como lava incandescente. Ella y Boox estaban decididos a resistir. Luchaban con fuerza, enfrentándose a los lobos que saltaban sobre ellos.
Dionisio y Apolo, en el otro extremo, anhelaban ayudar a Fénix, pero estaban ocupados respaldando a los guerreros que aún se mantenían de pie. La distancia les impedía llegar a tiempo.
Pirro, al presenciar cómo se llevaban a Crono, sintió una furia desatada en su interior. Se transformó en un lobo marrón y se abalanzó hacia su hermano. Sin embargo, Fénix lo interceptó, golpeándolo de costado y entregándole el control a Freya, quien gruñó....