Por Kelly
Iba a ir directo a la casa, pero recordé que dejé mi celular en la camioneta con la que fui hasta el establo.
Al llegar, estaba la camioneta de Rodolfo, él me esperaba en el establo.
Guardé a Lali, le di de comer y también le di una golosina especial para equinos.
Al salir veo a una de las yeguas preñadas y que no le faltaba mucho para parir.
Llamé a un peón y le pregunté por esa yegua.
No la vi muy bien, pero según el peón, le faltaba unos cuantos días para parir.
Le pregunté por el veterinario que la atendía, era del pueblo e iba...