Una discusión se desató entre dos hermanastros que al parecer ambos sufrieron en su infancia, aunque uno siendo mayor tuvo la posibilidad de huir, mientras que el otro quedo solo y desprotegido, sufriendo los abusos de padres malvados.
—¡De que hablas! Tú eras su verdadero hijo, ella me hizo mucho daño, por eso decidí irme.
—Y crees que a mí no me hizo nada, ella me dañó, yo no era su hijo biológico, fui adoptado, pero tú me dejaste atrás, cuando eras mi única esperanza. No sé por qué te estoy diciendo esto ahora, si ya no importa.
—No lo sabía, pensé que eras su verdadero hijo. Hasta me imaginé...