CAPITULO 37
— ¡Su majestad! ¡Su majestad es una emergencia abra por favor!
Se escuchaba el llamado apurado del comandante de seguridad Dante Farvell frente a la puerta del cuarto matrimonial del Rey Darién.
Sin embargo Darién no abría.
Imery klou estaba recostada en su cama inconciente y con su pierna derecha herida. Darién había enviado a llamar a su doctor Harry quién había llegado lo más rápido que pudo, el joven Rey rubio le hizo jurar silencio ante lo sucedido, para el médico no era un problema así que fácilmente acepto.
Recién estaba curando a Imery, a la cual Darién le había quitado todas sus ropas y armas sospechosas...