Joseph
Recordó todo.
La veía mientras manejábamos de camino a mi casa y la veía de reojo, estaba sumida en sus pensamientos y la dejé quieta, ya dio su declaración en la policía, pero la veía escéptica, no puedo dejar que Sam o Eliza le pongan una mano encima de nuevo, no puede salir sola, de todas maneras, no es recomendable por su pierna, es una recuperación lenta y me aseguraré de que sea lo más exitosa posible.
—¿Cómo has estado este tiempo? —preguntó sin verme— solo puedo… me imagino lo duro que fue para ti.
—No te dejé sola en ningún momento —le dije para tranquilizarla.
—Lo sé, recuerdo...