39 Jennifer
Me sentía nerviosa, pero me armé de valor y terminé de bajar los pocos escalones que quedaban para entrar a la sala y me dirigí directo a la cocina, llenando mis pulmones de tanto oxigeno como podía y soltando despacio el aliento.
Joseph hizo como si no hubiera pasado nada, me sonrió y me sirvió desayuno, me regaló otra de esas lindas sonrisas y me relajé un poco. Pero me sentía tensa.
—¿Necesitas que te lleve alguna parte hoy? —preguntó— tengo tiempo antes de una cirugía que tengo hoy.
—Solo voy al teatro— me encogí de hombros— ya me sé la línea que pasa por aquí cerca. Seguía...