-Te voy a dejar algo muy claro, lo que pasó entre nosotros ahora me da igual porque no voy a desperdiciar mí tiempo con idiotec*s del pasado, realmente tú y yo no tenemos nada que hablar. —me encogí de hombros quitándole la pañalera. —entiendo que eres mi cuñada, pero te voy a tratar cómo me trates.
-No sé si me gusta o me asusta tu sinceridad, solo quería disculparme y empezar de cero, sé que no nos conocemos lo suficiente, pero espero que estés dispuesta a dejarme ser parte de tu familia. —fruncí mi ceño mirándola y suspiré asintiendo despacio. —gracias Anahí, tomate tu tiempo, yo esperaré.
-Está bien gracias...