Björn tenía en su mano su vaso de cristal con el mejor whisky del lugar, se había quedado en su lugar con el corazón agitado al escuchar su nombre directo de la boca de Ava. “Ha dicho mi nombre.” Odiaba que lo llamaran por su nombre personas no cercanas a él, pero fue todo lo contrario con ella.
―Disculpe, quise decir, “Señor Hoffmann” ―se corrigió de inmediato, pero Björn negó rápidamente.
―No te preocupes, ―dijo inclinándose hacia a ella para que pudiese escuchar. ―He dicho tu nombre, me has respondido del mismo modo y además, no estamos en horario laboral. Así que puedes decirme Björn…―Ava sintió como su respiración se...