Ava presionó el botón del elevador para que bajara.
―Oh, tuve un contratiempo. ―luego regresó la mirada a los números.
― ¿Qué contratiempo? ―preguntó Christine, Ava giró su rostro y le sonrió de nuevo.
―Un contratiempo personal.
―Espero que sea la primera y última vez que eso ocurre, ahora que Sussan no está por tu culpa, no puedo estar desviando las llamadas a recepción. ¿Entiendes? ―el sonido de la campana del elevador sonó, las puertas se abrieron y entraron las dos.
―Sí, no volverá a pasar. ―respondió Ava cuando las puertas se cerraron frente a ellas. Su mirada la fijó en los números del elevador.
―Eso espero, ―Christine la miró...