Quizás esa chica podía llamarla fea o desaliñada, pero no podía inventar que Megan tenía engañado a Albert, no ahora que la conciencia de Megan ya estaba tranquila, pues ella ya le había contado casi todo a Albert.
Él ya sabía de su disfraz y por qué se escondía, sabía de su hija y sobre lo sucedido con el padre de la niña.
Para Megan, Albert ya lo sabía prácticamente todo, solo le faltaba contarle de Gianfranco, lo cual no había tenido la oportunidad de hacerlo, pues últimamente parecía haber cada traba para evitar que estuvieran solos.
Y aun así, con todo lo que Albert sabía, él no la había...