A la mañana siguiente, tal como estaba pautado, Mari acosó a Megan desde muy temprano para que la acompañara a ir de compras junto a April.
La chica era insistente y bastante autoritaria, de tienda en tienda, prácticamente obligó a Megan a probarse ropa y vestidos que Megan jamás se hubieran probado por sí misma.
Con la tonta excusa de que la ropa era para Mari y que solo quería verla puesta en el cuerpo de Megan para saber cómo lucía, Mari terminó comprando casi todo lo que Megan se probó.
Fue mucho más divertido para Mari escoger los vestidos para April, en este caso, la niña quiso probarse todo...