NARRA TAMI…
Luego de esa cena, todo comenzó a ir diferente, Claus se había vuelto más amable con Tanner, y viceversa, era como tener a dos perros protectores de mi lado, Tanner se había vuelto más amable de lo normal, supongo que mi hermanito menor había crecido, ya no era aquel niñito al que siempre cuide de todo y de todos, si mi madre se encontrara aquí, se sentiría orgullosa de su hijito malcriado, aún recuerdo como sobreprotegía a Tanner incluso de nuestro propio padre, ella jamás permitió que mi padre le pegara, incluso cuando Tanner no tenía la razón, ella no permitiría que mi padre tocara a su bebe,...