Punto de vista, Margot...
Continuación...
Pasaron los días, yo cada vez me sentía peor del estómago, todo me daba náuseas, y dolores de cabeza insoportables.
Un día sin previo aviso, llegaron unos policías a la casa de los Snovikovak...
Yo les abrí la puerta y los atendí de manera amable.
Ellos preguntaron un poco nerviosos - Disculpe señorita, ¿pero será posible que pudiéramos hablar con Marcos Snovikovak? -
Les respondí calmada - No, él señor ni su hijo se encuentran en este momento, están fuera del país, pero cualquier cosa que quieran dejar dicho, lo pueden hacer -
Uno de los policías miro un poco nervioso al otro a los...