Punto de vista, Kathe...
Me sentía ansiosa, no entendía que tan grave había Sido mi parto como para que aún me tuvieran aquí, me sentía mucho mejor, me desperté y allí estaba mi esposo dormido, se ve tan lindo como en nuestra primera noche de bodas, recuerdo cuando me salvó de aquellos tipos, aún que solo era un chiquillo, pudo dominarlos fácilmente y acabar con ellos...
Me levanté lentamente de la camilla, y comencé a besarlo con suavidad, y se me hizo como un vicio, no recordaba que sus labios fueran tan deliciosos, no me importo que el estaba dormido, y continue...
Sin querer lo desperté, yo estaba feliz, más...