Punto de vista, Kathe...
Mi esposo estaba comenzando a despertar, eso me daba esperanzas de poder verlo feliz nuevamente.
Me levanté de mi asiento, y fui directo a la camilla, lo tome de la mano, y le susurré al oído - Vamos, debes despertar, nuestro hijo y nuestra familia te espera - Quería alentarlo para que saliera del coma más rápido.
Alek abrió los ojos, y luego comenzó a incorporarse lentamente, mientras yo no dejaba de llorar de la felicidad y emoción, mi esposo estaba bien, se había recuperado después de todo lo que pasó, ahora estaba muchísimo mejor.
- Kathe, mi amor por favor no llores, no tienes que...