Ese día después que Amanda se fue a su viaje, Charo se preparó, arregló su cabello y se puso muy bonita. Como su visita no había concretado la hora, decidió estar lista ante cualquier sorpresa.
¡Ring Ring Ring!
— ¡Hello! — Charo muy sonriente toma la llamada, ya que sabe de quien se trata.
— ¿Tenemos una cita hoy? Te he extrañado mucho y me siento algo ansioso.
— ¡Así es! nos podremos encontrar. No me traerán Aarón y solo estoy con mi hijo menor.
— ¡Bien! pues entonces cambiamos de planes. No voy a ir a tu casa, te voy a recoger y vamos a hacer un día especial...