Después de todo lo que había pasado, lo único que Maya necesitaba era algo que la ayudara a relajarse y a calmar sus nervios.
Hoy han ocurrido muchas cosas, incluyendo su encuentro con su exprometido y el altercado que tuvo lugar en la tienda. Ella deseaba liberarse de la ansiedad. Su marido fue la primera persona que le vino a la mente cuando pensó en la situación.
Se puso en contacto con uno de los sirvientes de la casa y le pidió ayuda para colocar la lasaña que había preparado en el horno. Después de subir a su coche y volver a casa, dio las gracias a la asistenta que...