Punto de vista de Sandra
No podía concentrarme. Me estaba besando y acariciando el coño simultáneamente, poniéndome en un estado de completa felicidad. Era incapaz de responder.
—Explícame lo que te has hecho.
Me siento como una alumna de instituto, pillada en el acto ahora mismo. Abrí los labios para hablar, no obstante, su lengua ahogó todas mis palabras. Él gimió en el beso y buscó una explicación de mi parte.
—Yo... estaba imaginando las cosas que me harías si tuvieras la oportunidad. —Dejé escapar un jadeo.
—¿Realmente es así? Sus besos recorrieron la longitud de mi cuello, sin que sus dedos abandonaran mis pliegues.
—Tú... Me chupas el coño. ...