Después de algunos mocos y de casi quedarse dormido, es el primero en apartarse. Gimoteo de decepción y abro los ojos para encontrarlo limpiando el suyo frente a mí.
—Deberíamos limpiarte y ponerte hielo en esa mejilla. Vas a tener un buen moratón ahí, ya está empezando —murmura con un brillo triste en sus ojos que evitan los míos. Trata de ignorar todo, lo que acaba de dejar escapar y la culpa que llena sus ojos por lo que me hizo su novia. Ex novia.
—Sí, lo tengo. Voy a ir al baño. Probablemente debería arreglar mi maquillaje allí también. Probablemente me veo horrible —
—Eso no es posible —murmura...