Narrador.
—¡Maldita seas Karim!, si pudiera asesinarte lo haría con mis propias manos—, gruñó Kasul mientras se transportaba a su morada, a la vez que pensaba como Karim lo hizo sufrir, nunca antes lo había atacado de esa manera, pero ahora parecía no tener piedad.
Sabía cómo burlar a todos los lobos, incluso había reído gracioso cuando vio que Karim tenía lobos en la casa para cuidar de sus humanas, pero de nada servía porque no lo podían percibir, solo Karim tiene esa posibilidad, y analizó que es una lástima que así sea porque le será más difícil ahora llevarse a Charlotte.
De camino al inframundo, Kasul miró a los...