Narra Charlotte.
Era ya muy tarde, me había quedado dormida viendo la televisión para poder sacar de mi mente la idea de Karim con esa mujer. Noté como algo me subía por el vientre, metiéndose por debajo de mi camiseta, estaba todavía medio adormilada y sentí como me acariciaban el pecho, como una mano bajaba por mi cuerpo y volvía a subir hasta mi seno apretándolo con cuidado, me gustaba y cada vez me excitaba más.
—No puedo dormir sin ti, mi dulce tormento— un susurro en mi oído me hizo sonreír.
Ahora mi sexo sentía sus caricias por encima de mis bragas, presionando con los dedos, hundiéndolos en mi...