Narrador.
Los días pasaban y Charlotte con su naturaleza rebelde no dejaba de enfrentar a los antiguos; ver a esos lobos rabiar se había convertido en su pasatiempo favorito, era como la distracción a su mente para no pensar todo el tiempo en que podrá morir y en qué quizás confía demasiado en la vida como para que le dé una segunda oportunidad.
En cambio, los tres lobos en ocasiones fingían molestarse, ya que les estaba gustando el temperamento de la humana de su alfa e incluso la enfrentaban para verla actuar como una loba sería capaz, sin miedo, aun sabiendo que podría perder la batalla no daba un paso...