Narrador.
El alfa se aclaró la garganta, amonestando de esa manera el comentario imprudente de su súbdita y Karim solo tomo la ropa que le quedaba como un guante de ajustada, pero claro, no era suya, sino del lobo alfa que estaba a su lado y claro que no calzara con él, pero hasta que no amanezca no podría ir a comprar su propia ropa.
—Le queda apretado el traje, es que usted es incomparable, supremo, imagine yo con mi cuerpo flácido— bromeó el alfa apenado por no haber tenido tiempo de guardar algo mejor para su rey, pero su cuerpo no era para nada flácido, igual tiene bastantes músculos....