Isabella
John estuvo a punto de ir por él, pero Zaid se dio la vuelta para caminar hacia nosotros, tenía su mandíbula tensa y sus labios apretados formando una delgada línea.
— ¿El señor Ashgar necesita que regrese con la señorita Ayad? —pregunté a John antes de que Zaid llegase a nosotros.
—No. Suba, al auto, por favor, señorita Sánchez.—asentí y lo hice en cuanto llego Zaid, me recorrí en el asiento hasta el otro extremo del auto. Zaid subió y cerró la puerta, su mirada se posó un momento en mí.
—Lamento lo sucedido, no era mi intención hablarle de esa manera y menos delante de Azahara e Ibrahim....